Hay un terremoto y entonces la prensa y algunos de sus columnistas hablan de “Apocalipsis”. ¿De cuándo acá la prensa hace las veces de profeta? ¿Es que no entienden que el periodismo, históricamente, es resultado de la Ilustración? Ignoro los designios de Dios, pero si me pregunto por ellos, no es en la prensa donde buscaría una respuesta. Para eso hay templos y libros religiosos. Para eso hay rabinos, mullahs, sacerdotes, pastores y maestros espirituales. También convendría recordarles a los periodistas y a los columnistas que la traducción de Apocalipsis es “Revelaciones”. Tal vez si supieran esto, harían análisis periodísticos en vez de panfletos pseudo-religiosos. Y en cuanto al próximo fin del mundo según las profecías mayas (quienes, dicho sea de paso, no tenían profetas), por favor despiértenme el 1 de enero de 2013 para ver en directo por CNN cómo el mundo se acaba primero en Australia por aquello de la diferencia horaria. ©
Inglés británico
In Off on 26/01/2012 at 11:37Como si adivinaran el esnobismo latinoamericano y el arribismo colombiano en particular, los administradores de facebook dan la opción de que los usuarios pongan en su perfil que hablan “Inglés británico”. ¡Y la gente lo pone! Es para partirse de la risa. ¿Cuál es el inglés británico? ¿De qué creen que están hablando? ¿Cómo se enseña en un país hispanohablante que además de subdesarrollado no es bilingüe y no fue colonia inglesa? Los colombianos piensan que el inglés británico con acento fuerte es elegantísimo; decir “Pitah” en vez de “Piter” (Peter), por ejemplo. Malas noticias, ese es el inglés británico Cockney, es decir, el de barriada londinense, el de los obreros y las putas, para que nos entendamos. Su habla no tiene nada de malo, por supuesto, pero no es elegante, ni fina, ni distinguida, ni, mucho menos, “mejor” que el inglés estadounidense o el de la isla de Providencia. La dicción tiene que ver con el nivel educativo del hablante. Los aristócratas ingleses (y he oído hablar a varios en persona, y perdón por el esnobismo) hablan en un inglés neutral, correcto y sin un acento marcado, al igual que los ricos de Boston, de San Juan, de Dublín y de Alabama (cuyo inglés es, hay que decirlo, exquisito). Es la misma fantasía arribista de los “cachacos” bogotanos: cualquiera que usa el “ala”, “mi rey”, “chirriado” y arrastra las erres, ya lo sabemos, no tiene en qué caerse muerto. ©
Escuela Mastroianni
In Off on 20/01/2012 at 08:58En una de sus últimas entrevistas, para Cahiers du Cinéma, el periodista le preguntó a Marcello Mastroianni por su técnica actoral, a lo que el actor respondió: “Eso de la técnica yo se lo dejo a los americanos. A mí viene un amigo y me dice, ‘Marcello, ayúdame a contar esta historia’. Y yo le ayudo”. Cada vez que alguien me habla de “radicar”, del “consecutivo”, de “Secretaría”, de “poner la huellita” y de “los protocolos”, recuerdo con nostalgia la respuesta de Mastroianni. ©